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AUN
NO HEMOS TERMINADO
¡¡
HOMOLOGACIÓN YA !!
HAY
DINERO SUFICIENTE
Tras la huelga
del 19 de Diciembre, la Comunidad de Madrid logró incrementar los fondos
que el Estado aporta para financiar las transferencias sanitarias en casi
120.000 millones de ptas (de 502.000 a 620.000), superando el objetivo de
las autoridades políticas de la Comunidad, que aspiraban a lograr 530.000
millones.
Por otra parte, el Estado se hará cargo de las deudas anteriores al 1 de
enero de 2002 de la Fundación Jiménez Díaz -lo que supone un ahorro
cercano a los 10.000 millones de ptas para las arcas de la Comunidad-; la
Consejería de Sanidad ingresará entre 15.000 y 20.000 millones de ptas
como consecuencia del impuesto especial sobre las gasolinas; y finalizan
este año los pagos derivados de la homologación de los trabajadores como
consecuencia de las transferencias en materia de educación.
En definitiva, la Consejería de Sanidad dispondrá, sumando el
presupuesto regional de sanidad a los fondos recibidos por las
transferencias, de más de 700.000 millones de ptas, no existiendo excusa
posible de falta de medios para no proceder a la homologación salarial de
los trabajadores procedentes del INSALUD, máxime si tenemos en cuenta que
ésta supondría tan sólo entre 22.000 y 26.000 millones de ptas (según
las autoridades del Instituto Madrileño de la Salud). Sin embargo, desde
el 1 de enero de 2002 -fecha en que se hacen efectivas las transferencias
sanitarias-, y en la medida que no se ha procedido a la homologación
salarial y de las condiciones laborales, nuestra situación ha empeorado
al ser tratados de forma efectiva como trabajadores de segunda clase
(menos salario por más horas de trabajo y en peores condiciones).
LAS
AUTORIDADES NOS HUMILLAN
El 15 de
junio de 2000 los diputados de la Asamblea de Madrid votaron por
unanimidad la subida de sus sueldos y la del gobierno de la Comunidad, a
fin de HOMOLOGAR SUS SUELDOS CON LOS SALARIOS DE LA ADMINISTRACIÓN
CENTRAL. Así, el gobierno de la Comunidad y las autoridades sanitarias de
la misma (los "servidores públicos"), transforman la CAM en un
corral y toman la indignidad como bandera al negar a los trabajadores una
medida que se aplicaron a sí mismos, a pesar de representar su subida
aumentos salariales que oscilaban entre un 30 y un 51%, pasando el
demócrata Gallardón de ganar 10´5 millones a ganar casi 14, pasando su
aprendiz Echaniz (como Consejero) de ganar 8´5 millones a casi 13.
PLAN DE
CALIDAD O EL SINDICALISMO EMPRESARIAL
El mismo
día que se convocaba huelga para defender nuestros intereses, CESM,
SATSE, CSIF, CSIT y SAE -junto a los Colegios Profesionales y la patronal
privada del sector sanitario-, se descuelgan con un Acuerdo con la
Consejería de Sanidad, que presentan a los trabajadores diciendo que
ellos han logrado la homologación salarial sin necesidad de luchar,
olvidando que ha sido así como hemos perdido 15 puntos de poder salarial
en los últimos 11 años o se han degradado nuestras condiciones laborales
hasta alcanzar un ambiente de trabajo irrespirable. No cederá el
Consejero Echaniz en su pretensión de no proceder a la homologación
antes de 10 años, si no se le fuerza a ello mediante una presión
oportuna y suficiente. Los pactos sin la intención de luchar y una fuerza
que los respalde -hartos estamos de sufrirlos-, no suponen otra cosa que,
en el mejor de los casos, ganar uno para ceder 10 veces más. Por ello, en
ese Acuerdo NO SE CONCRETA NADA, no se marcan objetivos, procedimientos o
repercusión, no se habla de cantidades ni de plazos. Por ello, ese
Acuerdo NO SUPONE MÁS QUE UN CHEQUE EN BLANCO PARA DESARROLLAR LA LOSCAM,
favoreciendo la integración masiva del sector privado en la red sanitaria
de la CAM y su acceso a la financiación pública a costa del sector y del
empleo públicos.
NO HAY
OTRO CAMINO: SI PROSEGUIMOS LA LUCHA PODEMOS GANAR
Nos consta que
tras la huelga del 19 de diciembre algo se está moviendo en la Comunidad.
No puede perderse de vista que la pretensión de aplicar una ley tan
antipopular y contraria a los intereses de los trabajadores como la
LOSCAM, precisa de habilidades que permitan avanzar con el engaño
suficiente para no generar alarma social, y eso es imposible si se parte
sin el clima de paz laboral preciso. Si las presiones de los trabajadores
continúan es seguro que las autoridades sanitarias de la CAM se
descolgarán con una oferta concreta de cantidades y plazos, ya que lo que
está en juego es algo más que la miseria de 23.000 o 26.000 millones de
ptas. Tampoco puede olvidarse que prolongar este conflicto juega a nuestro
favor, ya que en el primer semestre del 2003 se celebrarán las elecciones
autonómicas y municipales, y que en el primer trimestre sucederá lo
mismo con las sindicales, lo que forzará a los sindicatos firmantes del
Acuerdo referido anteriormente a presionar a la propia Comunidad para
evitar su desgaste.
La experiencia de las Plataformas y organizaciones unitarias ha sido
positiva, hasta el punto que donde se han desarrollado éstas tanto la
incidencia de la huelga como la participación de los trabajadores han
sido mayores. Es preciso, por tanto, extender las Plataformas como medio
que permita la organización del sector de forma más amplia que la
representada por los sindicatos para llevar a cabo luchas concretas, que
acerque la toma de decisiones de forma directa a los propios trabajadores
y que permita a éstos controlar directamente los procesos de negociación
que en general llevan las cúpulas sindicales.
Otro factor importante para garantizar estas luchas, es presionar
para lograr la unidad de acción de los sindicatos convocantes de la
huelga del día 19, exigiéndoles ser consecuentes y continuar la lucha
hasta lograr la homologación y la elaboración de un nuevo calendario de
movilizaciones para los próximos meses. Las formas de lucha que se abren
tras el toque de atención del día 19 a la Administración, deben
abordarse desde el punto de vista del bajo coste para el trabajador y
garantizar la continuidad en el tiempo, ganando la batalla de la prensa
(concentraciones, invasiones de las Gerencias, paros parciales y
escalonados, etc.).
Sin movilización no sólo no se logrará la homologación, sino que
esa muestra de debilidad se aprovechará para golpearnos aún más
duramente, como lo demuestra el nuevo borrador de Estatuto Marco que
pretende imponer la Administración, donde se contemplan los Planes de
Empleo y los despidos de personal estatutario.
HOMOLOGACIÓN
SALARIAL Y DE LAS CONDICIONES LABORALES FIJEZA Y SEGURIDAD: TODOS
ESTATUTARIOS EN LA CAM |