PALENCIA
OCTAVIO ALBEROLA | MILITANTE ANTIFRANQUISTA

«La Transición no rompió con el Régimen»

El anarquista regresa a España para defender la inocencia de dos compañeros ajusticiados en 1963


Norte de Castilla. Texto de/Javier Santos. Fotografía de J. Ruiz.

 

EL día 17 de agosto de 1963, los jóvenes anarquistas Francisco Granados Gata y Joaquín Delgado Martínez fueron ajusticiados en Madrid por medio del garrote vil. Habían sido detenidos sólamente 17 días antes por la temida Brigada Político-Social del régimen franquista, acusados de haber colocado dos bombas un mes antes en la Delegación Nacional de Sindicatos y en la Dirección General de Seguridad. Octavio Alberola, jefe del comando en el que actuaban Granados y Delgado, residente en Francia, defendió ayer en Palencia la inocencia de sus compañeros. Alberola, que pronunció una charla dentro de las V Jornadas Libertarias organizadas por la CGT, desveló que Granados y Delgado no participaron en el atentado contra los organismos oficiales porque su objetivo era otro: eliminar a Franco.

-¿Por qué se rescata un suceso que sucedió hace cuarenta años?
--Estamos llevando a cabo una campaña que hemos comenzado en Castilla y León y que proseguirá en el norte y centro de España para denunciar la amnesia histórica impuesta por la Transición y para sacar a la luz la infamia que se está cometiendo con los ejecutados por el Franquismo. En base a la Ley de Amnistía de 1977 el Estado acordó desde 1990 conceder ayuda a todos los presos y represaliados de la Dictadura, pero de esas ayudas han quedado excluidas las viudas de las personas ejecutadas. Por ejemplo, pedimos una indemnización para la viuda de Francisco Granados, Pilar Baquerizo.

-¿Qué tiene de singular el caso de Granados y Delgado?

-A través de este caso se ha planteado el caso de todos los demás ejecutados. En febrero, el grupo socialista presentó una proposición no de ley para conceder ayudas a los ejecutados durante la Dictadura y el PP votó en contra. Aún así, fue la primera vez en que el PP condenó de manera abierta a la dictadura franquista.

-¿Porqué sostiene que la Transición fue un engaño?
-La Transición fue un pacto que no suponía una verdadera ruptura con el Régimen. Siguió existiendo la misma justicia, policía y ejército que con Franco. Si en 1963 la operación contra Franco hubiese funcionado, habríamos ahorrado doce años de dictadura a los españoles.

-¿Qué papel jugaron Granados y Delgado en los atentados?
-En 1961 el movimiento libertario constituyó un órgano secreto denominado Defensa Interior (DI) para activar la lucha contra el Franquismo. Yo fui nombrado coordinador, y desde la clandestinidad el DI organizó un atentado en 1962 contra Franco en San Sebastián, que falló por causas técnicas. Franco se dirigía desde el puerto hasta el Palacio de Ayete, pero se retrasó y tuvimos que explotar la bomba antes de tiempo para no provocar víctimas inocentes. En Madrid, en 1963, tratamos de atentar contra el dictador, pero suspendimos la acción porque Franco se fue de vacaciones. Granados estaba en Madrid con los explosivos y Delgado fue a trasmitirle órdenes. Ambos desconocían que otros anarquistas estaban promoviendo actos más bien simbólicos, pero ellos fueron detenidos y ejecutados al vinculárseles a estos últimos actos. Los verdaderos autores de los atentados de la Delegación de Sindicatos y la Dirección de Seguridad ya han confesado.