Como ejemplo de una Andalucia que no para de crecer, que se crece y se vuelve imparable, los tomates de Almeria se consumen en los hipermercados de comida rápida y las fresas de postre en Europa Central. Detrás de estas producciones se encuentra el rostro verdadero de l@s que soportan la explotación del S.XXI en el campo andaluz: jornaleros, jornaleras de muy distintas procedencias y distintas situaciones.
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