CGT, LA ALTERNATIVA SINDICAL NECESARIA.

En la actualidad, bajo la férula del neoliberalismo, l@s trabajador@s y la sociedad en general estamos sufriendo una agresión a todos los niveles: paro, precarización, competitividad, flexibilización de las condiciones de trabajo, retrocesos sociales, pérdidas de derechos duramente conquistados... Las perspectivas no pueden ser más desalentadoras en este sentido. La sociedad, el planeta entero marcha hacia el abismo al agrandarse la brecha entre las desigualdades y, a medida que crece la economía y aumenta la riqueza, crecen también grandes bolsas de pobreza y exclusión, así como retrocesos sin precedentes en las condiciones laborales, sociales y medioambientales. La barbarie neoliberal, versión actualizada del capitalismo, ha puesto en pie un discurso ideológico para justificar su proyecto global: un modelo de desarrollo ilimitado e irracional como objetivo y destino universal para toda la humanidad. La globalización de la economía como camino para extender este modelo a todo el planeta. La competitividad en el mercado libre mundial como su instrumento. Todo ello evidencia la necesidad de responder, desde nuestro plano de actuación, de una manera organizada y firme, adquiriendo nuestros criterios de reparto de la riqueza, solidaridad y movilización, una vigencia renovada.

El abandono de los principios básicos sindicalistas que han venido realizando progresivamente las cúpulas de los sindicatos mayoritarios, más interesados en su papel de “agentes institucionales”, actuando como correa de transmisión de las políticas neoliberales y amparados en la desideologización de la sociedad guiada desde el pensamiento único, nos sitúan ante la necesidad de reconstruir una alternativa sindical sólida en torno a la única estructura del sindicalismo combativo que cuenta con un proyecto, una historia y, de nuevo, una organización asentada y con posibilidades reales de influir y aglutinar una oposición activa a este nuevo ciclo de retrocesos consensuado por el gobierno, la patronal y los sindicatos mayoritarios (mayoritarios en subvenciones, prebendas y atención mediática, fundamentalmente).

Las posibilidades de construir una sociedad más justa e igualitaria desde la lógica del reparto y la solidaridad dependen de los pasos que poco a poco vayamos dando para desarrollar una organización capaz de impulsar y concretar los esfuerzos dispersos, así como de la aplicación progresiva en la realidad cotidiana de nuestros criterios como movimiento organizado de la clase obrera que quiere alcanzar la plena posesión de derechos sobre su vida y sobre los medios de producción. Esta conquista tiene como fin la emancipación de los/as trabajadores/as y solo podrá derivarse del esfuerzo personal y colectivo ejercido por estos/as en todas las facetas de su vida. De nuestra acción se deriva por tanto una doble finalidad: Como organización militante de l@s trabajador@s contra el capital, dar fuerza a las demandas de los primeros para asegurar la elevación de su promedio de vida y la calidad de esta. Y en segundo lugar, como organización que aspira al cambio social desde una óptica anarcosindicalista, debemos ser capaces de prefigurar en nuestro seno la sociedad por la que luchamos. Todo ello nos lleva a definirnos como un sindicato:
De clase.- Luchamos por el “conjunto” de la clase obrera (activos, parados, precarios, excluidos...), convencidos de que los problemas son globales y requieren soluciones globales.
Autónomo.- Sin ninguna vinculación o dependencia con cualquier otra estructura política, religiosa, económica, etc.
Autogestionario.- Implica la participación igualitaria de cada ciudadano en lo que le concierne. Supone una gestión directa en cualquier campo tanto en lo económico como en lo político. La autogestión conjugada con la democracia directa, el apoyo mutuo y la solidaridad presenta una alternativa global al modelo piramidal, jerárquico, autoritario y explotador que encarna la barbarie neoliberal actual
Federalista.- Autonomía del ciudadano, del grupo, del sindicato. Se traduce en la independencia del conjunto en su desarrollo y maduración. El federalismo se basa por tanto en la libre y voluntaria vinculación de todas las autonomías, desde la del individuo –realidad social por excelencia- hasta la de las regiones naturales o afines, pasando por el municipio libre.
Internacionalista.- Promovemos y desarrollamos la solidaridad entre los individuos y entre las fuerzas sociales por encima de límites administrativos, de las diferencias nacionales y de los estados.
Libertario.- Luchamos por la transformación radical de la sociedad. Por un sistema regido por hombre y mujeres libres, estructurado sobre los principios de justicia e igualdad en una sociedad donde no exista autoridad ni poder impuestos.

Nuestro método de trabajo se basa en el desarrollo y aplicación concreta en cada situación de las señas de identidad que definen nuestro modelo sindical. Señalamos tres claves que debemos aplicar tanto hacia adentro del propio sindicato como en la relación con el exterior:


Transparencia.- Nuestras actuaciones no deben dar lugar a confusión sobre las razones de nuestra manera de proceder, individual o colectivamente.
Participación.- A nivel externo, potenciando los mecanismos colectivos de debate y decisión, acercando cada problemática a los propios afectados y facilitando el trabajo asambleario; y a nivel interno, tomando las decisiones desde la base, fomentando la participación de tod@s l@s afiliad@s en la toma de acuerdos y en la estructura del sindicato. En la base de la participación está la DEMOCRACIA DIRECTA, cuyo órgano fundamental es la ASAMBLEA, donde reside la capacidad de decisión.
Acción directa.- Entendemos este concepto como el derecho a la resolución de conflictos que se establece entre dos partes , sin mediación de terceros.

Junto a todo lo anterior y como corolario de ello, debemos señalar la que debe ser una de nuestras señas de identidad más emblemática, la actuación ética de la militancia cegetista. Al declararnos libertarios asumimos entre nuestros valores irrenunciables la honradez en nuestras actuaciones, el compromiso con los intereses de l@s trabajadores/as y de los oprimidos sin matices de ningún tipo y la solidaridad como valor fundamental que debe regir nuestra acción. Todo lo anterior son aspectos que se complementan dando forma al proyecto colectivo de la CGT. Proyecto que adquiere sentido pleno al servicio de nuestra voluntad transformadora y nuestro compromiso social de apoyar y defender al individuo contra el Estado; a los trabajadores contra la explotación; a l@s más desfavorecid@s contra la marginación y a todos y todas contra la injusticia y la represión.

La realidad en que nos encontramos pide a gritos una alternativa sindical a esos modelos de sindicalismo de corte claramente neovertical que conocemos como mayoritarios y cuya persistencia se debe, además del apoyo que reciben del Capital/Estado, a la falta de conciencia de los/as trabajadores/as provocada por la desinformación y la desmovilización sostenida durante una larga serie de años en los que ante la ausencia de alternativa organizada, establecieron lazos de servidumbre y mecanismos de chantaje que les garantiza hasta hoy su impunidad al sistema, desprestigiando en el imaginario colectivo el mismo término sindicalismo. Ese modelo de sindicalismo debe servirnos de ejemplo a no imitar. ¡Ponle remedio...!

¡¡¡ORGANIZATE EN LA CONFEDERACION GENERAL DEL TRABAJO!!!

LA CGT ERES TU, DEFENDIENDOLA TE DEFIENDES.